lunes, marzo 26, 2007

A Pedro León ♥


De vez en cuando me miro al espejo y fijo los ojos ahí. No puedo evitar recordarte. Me río y mucho. Y caigo en cuenta que los años no pasan , vale. Sigo sintiendo el mismo orgullo.
¿Cuántas veces trataste de hacerme dibujar la Venus como era? Muchas. No como a mí me gustaba imaginarla. En una época en que el trasero femenino era dios absoluto del escenario nacional, mi indomable fantasía de sincúlica frustrada pagaba los platos rotos. “No”, decías, “fíjate bien, caramba”. Entonces no quedaba de otra que borrar aquel culito redondo y sexy que yo me empeñaba en inventarle a la diosa. Tal vez para mitigar un poco el deseo de tener uno así de generoso. Pero la Venus, de espaldas ella, me mostraba su realidad irrefutable. Una realidad que aquella “tela” que caía desde sus caderas no podía ocultar. Y allí venías tú otra vez, parsimonioso pero tajante, a borrarme el bosquejo con tu dedo gordo.
- ¿Otra vez? Esos glúteos NO son esféricos. Son más bien un poco... exiguos.

Y con un pobre disimulo que nadie se tragó, lanzaste una ojeada rápida a mi carencia más notoria. La clase de Taller Ventrillon, pendiente de tu más mínimo movimiento, se vino abajo de risas. Pero tú, Pedro León, permaneciste impertérrito. Haciéndote el pendejo, como si no era contigo. Y con aquella voz pausada y solemne dictaste las pautas para la clase siguiente, dejándome allí roja de vergüenza pero con mi dignidad en alto.
Han pasado años de aquello. Y me he perdido de mucho. De tus homenajes, sobretodo. Te los mereces. Todos y cada uno. ¿Cómo olvidar las Cátedras de Humor y toda la guachafita que con tu cara de quien no rompe un plato armabas? Sublime.
Pero lo más sagrado para mí fué lo que le pasó a mi autoestima aquel día glorioso en Ventrillon. Aquellos bluyines sin bulto ahí, aquellos bolsillos fláccidos y tristes, ya no daban pena. Mi culo abollado era como el de la Venus. La Venus, carajo. Qué distinción. Y me lo había insinuado nada más y nada menos que el gran Zapata!
♥♥♥♥♥♥♥♥

martes, marzo 20, 2007

En círculos


-Murió Stéfano.

Mi lacrimosa hermana me había soltado esta perla mientras se recostaba de la puerta de mi cuarto. Yo me había quedado mirándola sin decir nada, buscando entre mis recuerdos alguien con ese nombre. Ella mordió en el acto que yo no sabía de quién hablaba.

- ¡Stéfano Casiraghi! - me había gritado- ¿Eres gafa?

Y dicho esto me había lanzado el último –para entonces- ejemplar de ¡Hola! . Las páginas que hablaban del hecho estaban húmedas por sus lágrimas. Casi como para hacerme solidaria con su dolor, me había devorado la noticia completa en tiempo récord.

Corría el año 1990 y aquella fué la primera vez que tuve contacto directo y cercanísimo con dicha publicación. Desde tiempos inmemoriales la había visto rodar por ahí, en el baño junto a la poceta, entre las cosas de mis hermanas, en el living. Pero jamás la había leído. Ni por curiosidad. Ya por el tamañote se me hacía fastidiosa. Y siempre salía alguien de la realeza en la portada. O un personaje polémico de España. Que si las pantaletas nuevas que se había comprado Carolina. Que si el nuevo novio de la nieta de Franco. Puagh. Figuras públicas que para mí eran pesadas y aburridísimas. Pero para mi hermana eran altísimos panas.

Ella se gastaba el sueldo en la revista. La sala de espera de su consultorio estaba repleta de viejos números. Así como su casa y su automóvil. Se sabía de memoria los nombres y las vidas de cada sangre azul. Líneas sucesorales. Reyes sin trono. Principes errantes. También le eran familiares los plebeyos pero famosos. Estaba enterada de quienes estaban en la ruina y quienes en la opulencia. Disfrutaba las escapadas de algunos a Marbella, Saint-Tropez o alguna isla del Caribe. Lo que hacían, lo que vestían.

- Me encanta el nuevo look de Isabel.

Yo, creyendo que hablaba de la vecina, había recibido una de sus características descargas.

- La ex de Julio. Coño, andas en la luna.

Porque además los llamaba así, sin apellidos. Como si cada uno de ellos fuera un amigo del alma. Yo no podía evitar una risita sarcástica. Para vengarse de mi fatuo desprecio me había obligado en más de una ocasión a esperarla en aquella salita de su consultorio, sabiendo que no me quedaba más remedio que matar el tiempo hojeando aquel adefesio impreso. Si no hubiera sido por los lazos de sangre y su buena mano hubiera cambiado de odontólogo para no sufrir más aquella tortura mediática.

Fué por ello que en mi reciente convalescencia casi me morí cuando mi esposo se apareció con su “sorpresa”.

- Guess what? I found a magazine in spanish !

Y me entregó aquel ejemplar colorido de formato harto conocido. Tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para no pegársela por la cabeza (“Al inocente lo protege Dios”, decía mi abuela) Le sonreí estoicamente agradeciéndole el gesto , porque ya de por sí era una hazaña haber encontrado algo en español. Disimuladamente la escondí bajo el colchón y me olvidé de ella hasta ayer, que me vino como anillo al dedo para empapelar la caja de los perritos. Pero como el diablo tienta, no pude evitar echarle una ojeada antes de deshojarla. Segundos después, el asombro me hizo lanzar una débil exclamación.

- Coño, si ya Luismi tiene un chamo y todo!

Mi perra Sophie me miró curiosa, preguntándose si el tal Luismi era parte de su familia humana que aún no tenía el gusto de conocer. Casi le espeté el curriculum completo del personaje cuando tuve la sensación de que, como decía Úrsula, "el tiempo no pasaba sino que daba vueltas en redondo".

♥♥♥♥♥♥♥♥

miércoles, marzo 14, 2007

Verdad


Dios es grande.
Se equivoca, sí -y de qué manera!-
Pero cuando arregla los entuertos ya no es grande.
Es enorme.
De eso me dí cuenta cuando me enteré
-al mismo tiempo-
que la amaba a ella
mucho más que a la niña de ojos morunos
-y dedos regordetes-
que nunca tuve,
pero que jamás me dejó sola.

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jueves, marzo 08, 2007

Guapachosa


Es como un escenario surrealista. Y hasta absurdo, a veces. Eso de ir manejando a través de parajes llenos de árboles congelados, desnudos y monótonos mientras escucho a todo leco un cidí del impelable Juan Luis. No cuadra. Tampoco el chico que abrigado hasta los dientes pasea su viejo Labrador en la acera contigua. Nada de esta realidad le va bien a esa voz alegre que clama a los cuatro vientos que si él fuera un peje, nadando cruzara el agua. No, no. A mí me cuadra –la voz, no el chico- con cálidos atardeceres, con fiesta de quinceaños, con gente humilde y bonita levantándose tempranito a trabajar. Con franelita, chores y sandalias. Con un sancochito de mero. Con besos en la playa. Con roncito con limón. Con sol del bueno y calor de trópico. Con torneos de dominó. Con quince y último. Con redes implacables atrapando peces atrevidos. Con niños de cabellos quemados por el sol...

Y te diera el verde
prestado de llano
y la cordillera de mi mano
y un racimo ‘e nubes
bajo los cristales
y el rocío que moja mis rosales

…menos a esto. A este cuadro extraño, abúlico y sin alma. A esto no me suena. Es que , como dijo alguien, el infierno tiene que ser frío (frío, frío, como agua del río). Y así será que era el infierno que venía después de otoño , hasta que alguien - tal vez con frenillo en la boca- le dió por cambiar la f por la v...

Y tu cuerpo frágil
vistiera de flores
y serías el sueño de mis amores
y un jardín de espumas
colgaría en tu cuello
y serías la reina de mi reino

Mientras me sacudo al ritmo del merengue tras el volante, siento una mirada perpleja e inquisitiva. La vieja del canal derecho, en su flamante Buick , debe estar pensando que tengo Parkinson. La sorprendo en el bochornoso acto de mirar fijo a alguien y sin darle tregua le sonrío abiertamente , subiendo el volumen para que se entere de lo que se ha estado perdiendo toda su vida. Ella vuelve a fijar la cansada vista al frente, acomodándose nerviosamente el flequillo de su peluca . Es la misma escena de todos los días: en esta pequeña ciudad aún no se acostumbran al tumbao latino en plena hora de tráfico mañanero. Porque yo, en vez de maquillarme las pestañas frente al espejo retrovisor o engullirme un waffle, me contoneo en el asiento so pena de ser observada como bicho de laboratorio. Pregúntame si me importa…..

y te diera amores, vida mía
para estar contigo, noche y día
y la luz más clara, vida mía
reina de mi reino, noche y día
¡oh, oye!

Freno violentamente para no llevarme por delante a un Corolla que se come la luz roja. Teenagers, suspiro. No termino de pensarlo cuando una patrulla policial sale de no sé dónde a perseguir al infractor. La escena me recuerda dónde estoy y reduzco la velocidad, porque entre Juan Luis y la nostalgia ya me imaginaba rumbo a Parguito, buscando el puesto de las cocadas de siempre y soñando con las empanadas de pabellón de la inefable Petra.

oh! oyeeeee!

(ahora ya sabes, amigo mío, el porqué del 440 pegadito a mi nombre)

♥♥♥♥♥♥

viernes, marzo 02, 2007

Soy Abuela !!!!!

Al fin , después de pasar la noche en vela creyendo que en la madrugada sería la cosa, mis nietos llegaron a este mundo cruel en la mañana del dos de marzo del dos mil siete!!!

"Mommy, why am I feeling so weird??", me preguntó la preciosa Sophie al empezarle los síntomas del inminente parto. Me quedó abrazarla , preparar todo y llevarla a su whelping box. Con todo lo necesario para asistirla en caso de que me necesitase, dejé a la naturaleza hacer lo suyo - rogándole al Santo Padre que no hubiera complicaciones-.

El primer cachorrito -machito él- llegó a las 7:20 a.m. Sophie , a pesar de su desconcierto, le dió los masajitos de rigor hasta que el puppy lanzó su primer quejido en esta vida......

El segundo -macho también- fué el más vigoroso e intranquilo, seguro ése es el que se llevan. Vino al mundo a las 7:44 a.m. con una facilidad pasmosa. Casi que saltó de la pequeña vagina al primer pezón que se encontró en el camino. Éste andaba pensando tal vez en la carne que no se consigue en Venezuela......
La tercera - una hembra- me puso a correr. Estaba atascada y a las 8: 30 a.m. me armé de valor para atraerla hacia el mundo exterior . Sophie me lo agradeció con una mirada llena de amor. Esta bebita fué la más débil y pequeñita. Obviamente la que ahora está acaparando toda la atención de la mamá.......
Finalmente los cachorritos se pudieron dar vida con las teticas de la Sophie y ella pudo al fin entregarse a los brazos del tal Morfeo.....


Cuando me tocó pesarlos y medirlos, se me desparramaron angustiados por la sábana, clamando por los pezones de mamá.......

.......y yo, ando lista para irme a dormir también. Luego me fajaré en el videíto que el flamante abuelo tomó con su camarita, dejando embarcado a un cliente que comprendió la urgencia del caso......

Así que pronto habrá un youtubazo * con los pormenores del parto. Y más fotos de los chupacabritas éstos.

Cosa grande la vida, caballero.

♥♥♥♥♥♥♥♥

* término registrado por esta servidora.