Por un buen tiempo.
Me mudo de esta virtualidad
hasta que
en mi mundo real
lo torcido se enderece.
Las aguas se apaciguen.
Las niñas sonrían otra vez.
Las azaleas han florecido como nunca.
Y en ellas dejé
alguna lágrima.
Ya no habrá bebé.
Pero fué bonito mientras duró.
Mientras,
la vida sigue.
Y nosotros caminamos con ella.
Porque vencidos
no estamos.
El tiempo de llorar ha pasado.
Y es tiempo de sembrar sueños
para cosechar sonrisas.
Hacer planes.
Construir.
Nutrir el roble
que siempre seremos.
(Aunque no haya sido,
GRACIAS a todos por sus buenos deseos)
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