miércoles, diciembre 27, 2006

Hasta el Año que Viene!

La Navidad se fué. Y quedamos todos con indigestión. Gordos pero felices. En la cena de Nochebuena mi pan de jamón fué un éxito, aunque les gustó más el Christmas Stollen que preparó Bill , en honor a sus
r
aíces germanas.

También esa noche hubo Plum Pudding (con moneditas y todo) hecho por los primos, quienes quisieron mantener la tradición de los antepasados ingleses . Las hallacas que mi amiguita venezolana me regaló con tanto cariño me las encaleté para el día siguiente: el 25. Qué delicia fué tener tal maravilla para nosotros solitos!!!!


Santa Claus – quien ES tan europeo como el arbolito de Navidad- fué generoso con los presentes. Meg recibió bastantes, entre ellos éste . La abuela se había aparecido en la tarde con éste otro. Ahora anda decidiendo con cuál se queda. Lizzie prefiere los reales -ella siempre tan práctica- aunque Santa no deja de regalarle un detallito. Al esposito le trajo suéteres, equipos para su laboratorio y le sustituyó el viejo celular por el Treo 700p .


Yo recibí por adelantado mis muebles. Pero a Santa le dió cosita conmigo y me dejó este regalito. Me dió una vaina. Pensaba comprar el mes que viene una más modesta porque me exigieron un cursito de fotografía en mis estudios de Marketing y lo empezaré en Enero, luego de Las Vegas. Pero el gordito se lució con el detalle : Gracias Santa!

Indudablemente que lo mejor, mejor de todo fué la paz, el amor y la tranquilidad de las fiestas navideñas. Hermoso momento para compartir, reflexionar, recordar. Ya no creo que pueda soportar aquel bochinche navideño de mi tierra. Me estoy volviendo vieja, carajo.


A mis gatos les deseo un año nuevo lleno de paz y felicidad. Todo lo mejor del Universo para ustedes .

FELIZ 2007!

Nos vemos en Enero ♥♥♥♥♥♥

martes, diciembre 19, 2006

A vuestra salud

(Imagen tomada de www.austindavid.com)

Papá era quien prendía la fiesta. Sobándose el bigotito y relamiéndose de puro gusto. Como un carajito. Era él quien montaba el arbolito. Quien envolvía los regalos (a escondidas, creía él) . Quien compraba la gaita de moda. Quien pintaba la casa. Y además, horneaba un pernil que le quedaba de muerte. Papá era la navidad. El Melchor de la fiesta de la cuadra (cuando aún el gordo de rojo respetaba aquellas monarquías). El del pan de jamón bajo el brazo. El del Niño Jesús. Hasta que se fué . Sin aviso y sin protesto. Dejándome una fecha rota. Un hueco en el calendario. Una angustia agazapada en el alma. Y la injusta sensación de que los demás estaban de sobra.

Entonces se volvió costumbre eso de pasarla en la playa hasta las tantas. Cantarle feliz navidad a las olas. A la incertidumbre. Abrir botellas. Brindar con los "amigos". Una bola de perdidos deambulando por un patético escenario . Brindábamos por lo efímero. Por el descompromiso. Por la ceguera. Por el desamor. Hasta que una nochebuena de un año X , un viejo X de una casa X en una playa X salió con su telescopio hasta la orilla de aquel mar tenebroso y cómplice. Le ví tiritar de frío y corrí a ofrecerle un ron. El me agradeció el gesto dejándome ver a través de su mágico lente. Entonces lo ví. Sentado en el piquito de aquella luna menguante papá me miraba triste. Con unos pantalones raídos y el bigotito gris. Cerré trabajosamente el grifo que empezaba a abrirse en mis paraparas* y tembló la tierra de mis adentros. Y en cámara lenta pasaron por mi mente las imágenes borradas por la testarudez de un recuerdo que no me pertenecía sólo a mí. Ví a mamá amorosa aprobando la sal del guiso. A la abuela dirigiendo la plétora de muchachitas en la cocina. A mi hermana L peleando con el pabilo. A mi hermana S y sus uñas hastiadas de tanta lima. A mi hermanos A y E tomándose a escondidas el vino de cocina. A la vecina del 8 besándose con el novio. A Paulita la solterona pidiéndole al pesebre. A mi amigo JV fumándose un porro. Entonces lloré. A sorbos y sin verguenza. Por la soledad de aquel viejo del telescopio, por los perdidos , por mí. Por todos los años que usé a papá como bandera para navegar lejos de aquellos amores que nunca me hicieron reclamo alguno. Y volví a casa.

Hoy ya no hay demonios. Quedaron en aquella playa. Una nochebuena de un año X. Hoy brindo otra vez por aquel momento inenarrable. Por el viejo . Por los amigos que no fueron. Por papá. Por mi familia . Y por todos aquellos que se dan a sí mismos una segunda oportunidad. Y una tercera. Y miles, siempre. Que se despojan de los auriculares y al fin escuchan los susurros de sus propios corazones.

Feliz Navidad a todos.

♥♥♥♥♥

* paraparas: Ven. Semillas del árbol del paraparo. Pepas negrísimas, duras y livianas. Así llamaba papá a mis ojos.

♥♥♥♥♥

martes, diciembre 12, 2006

Mis quince razones....

.....para estar feliz hoy:


  • Mi gringo , mis nenas, mi perrita Sophie y yo nos amamos con locura.
  • No rebajé ni una libra para esta Navidad y, sorpresa: NO me importa
  • Al fin mis mejores amigos en laisla instalaron su webcam!
  • Hay salud. Mucha. Demasiada.
  • Las muertes anunciadas del post 3D se quedaron vestidas y alborotadas
  • Cerramos este año nuestra empresa con ganancias buenísimas.
  • El gordo de rojo todavía me tiene alguito por ahí para el 25.
  • Me mandaron la receta del pan de jamón de Claudio! Yupiiiii!
  • Mi mamá me mima.
  • Mi esposo fué nominado para un premio importante en este Estado.
  • El correo me ha estado trayendo tarjetitas de algunos de mis gatitos blogueros....y otros han preferido el teléfono :)
  • Víctor de Echapafuera también me mima: recibí su CD de regalo – La Sexta Básica con Aroma de Café- y cómo nos lo hemos disfrutado: we love you buddyyyyyyy!!!!! thanx!!!!!!!


  • Me voy prontito a Las Vegas a gozarme los espectáculos y dejar las pantaletas en la ruleta.....
  • Tengo una nueva amiga en esta ciudad. Y es venezolana :)
  • Hay sueños. Entusiasmo. Determinación. Unión. Solidaridad. Paz. Y buenos restaurantes!
♥♥♥♥♥

martes, diciembre 05, 2006

Humo fatal


Estabas siempre ahí. Cerca. Amigo siempre. Amigo al que no importaba -creía yo- mi invasión a la privacidad de tu camisa. Buscarte el bolsillo a la altura del pecho. Jurungarlo. Violarlo. Rozarte la piel a través de la tela. Hasta encontrar tu caja de cigarrillos ya abierta. Completa y francamente, sin el resto del papelito plateado medio tapando el contenido . Sin la toalla resguardando la desnudez. Entonces mis deseos profanaban lo sagrado. Era un reto sacar limpiamente uno de esos pitillos. Sin tropiezos. Haciendo gala de la habilidad de mis uñas larguísimas. Listo. Ahora a lo otro. Atrapar el encendedor obligaba al roce del nuevo. Efímero. Mis dedos pecadores daban con él y se retiraban satisfechos. Suspirabas luego y yo creyendo que eran cosquillas. Es que eso de fumar tenía su erotismo raro. Hasta para brindar un cigarrillo o hurtarlo había que hacerlo con arte. “Pónlo donde lo encontrastes”, me decías siempre. Qué vivo. La respuesta perfecta cuando tu mano rechazaba recibir el encendedor robado. Y allí iban mis dedos de nuevo. Y aunque duraba menos de un segundo, cómo lo gozabas! Pero entonces yo no lo sabía. Hasta hoy. La tortura de aquellos dedos exploradores. La perturbación de la intimidad de aquel bolsillo. La delgadez de la tela cómplice. La inquietud secreta. La sonrisa mentirosa. Los deseos contenidos. El humo del tabaco que se expelía vigorosamente, como la explosión de un orgasmo que nunca fué.
Y me lo vienes a decir ahora. Después de doce años y cinco meses. Después de dos bodas y quince kilos. Un tiempo perfecto. Cuando ya no hay regreso y el amor por el tabaco quedó enterrado en el camposanto de los recuerdos.

♥♥♥♥♥♥♥

viernes, diciembre 01, 2006

Que ganes tú


Porque lo vales. Porque ya está bueno.
Y sobretodo porque te quiero.
Con tus virtudes y defectos.
Con tu caballito mirando pa'llá o pa'cá.
Con tus siete, ocho o dos mil estrellas.
Con tu petróleo o sin él.
Con rojos, azules y todos los colores del arco iris.
Con tus pobres y tus ricos.
Con tu caos y tus paisajes.
Con tu traje de gala y tu desnudez.
Con tu guerra y tu paz.
Con tu sonrisa y tu sucio en las uñas.

Y es por ello que no me queda más que desear que seas tú quien venza este domingo.
Porque cualquiera que sea el resultado, es hora ya de pensar en tí.
De darte el lugar que te mereces.
El trato que te corresponde.
El amor que se te debe.

Así que.... ánimo, Venezuela!

♥♥♥♥♥♥♥