Ya sé que no quieres venir. Me lo dijo tu papá, porque tú no te atreves. Siempre evadiendo respuestas. Debiste ser Aries como yo, para que nacieras con esa lengua lampiña como nalga de carajito. Franco , clarito y directo al grano.
En fin, que no vivo en Miami ni en Nueva York. Aquí no vas a encontrar ningún templo sagrado para el perreo. Ni mucho menos esas chicas, pichonas de licuadora. Somos así de aburridos, como nos llamaste. Así que lo siento por tí: no hay reggaetón. Nada. Cero. Silencio sepulcral y absoluto. Desconocimiento total del género. Y yo, estoy feliz. Es muy grato NO escuchar semejante engendro cacofónico en cada esquina. En cada estación de radio. En cada carro. Aquí la vida es bella.
Que no sé perrear? Claro. Es mi orgullo. Y no es la ciática lo que me lo impide, amiguito. Es la vergüenza. Pero tú, dale. Ya te acepté el gusto torcido. Y también los insufribles primos rockeros. Ya ves, resultaron tolerantes los "alienados" esos. Que por cierto, no sabía que Daddy Yankee era de Chacopata. Orgullo autóctono. Qué gran descubrimiento.
Pero no importa. Vive. Y disfruta. Yo también tuve dieciocho. Suele suceder.
Tu Tía.
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥