Todavía estoy que me duermo en las esquinas. El jet lag me pega fuerte, vamos. Pero entro en materia y les cuento de mi viajecito a Andalucía, España. Que me ha gustao tanto que estoy que me repito el itinerario el próximo año, venga!!
LO BUENO:
MÁLAGA:
Qué belleza de ciudad! Rica en historia, su nombre era Malaca en la época en que perteneció a los fenicios . Su vino es uno de los más populares de Europa. Ciudad muy apetecida por turistas británicos, la comida es buena sobretodo en los restaurancitos del Centro Histórico. Me harté de tapas en todos ellos. La cerveza regional, Cruz Campo, es muy buena. También la San Miguel.
Casi desde donde se ponga, ve usted el mar. Bello el Mediterráneo de tarde, con el sol poniéndose a las 9 p.m. y aquel friíto primaveral que le da por acurrucarse todo el tiempo a la parejita. El Centro Histórico muy bonito, la Catedral y las callecitas que la circundan. El Museo Picasso una estupenda arquitectura interior , la Casa Natal del pintor malagueño en la Plaza de la Merced es también visita obligada. Una construcción imponente es La Alcazaba, que fué construida entre los siglos VIII y XI por los moros sobre ruinas romanas. Es una construcción grandísima, casi una ciudadela y se camina parejo. La subida es extenuante, nos obligamos a hacer varias paradas por la lesión en la rodilla de Bill. De allí se sigue subiendo como chivitos hasta llegar a Gibralfaro, un castillo morisco del siglo XIV con unos jardines de muerte y una vista alucinante de toda la ciudad: tener a Málaga y al Mediterráneo a nuestros pies mientras nos tomábamos un fino de la región con unas tapitas que traíamos encaletadas en la cartera fué lo máximo! La gente amable y los precios no tan solidarios pero mucho más económicos que otros destinos turísticos de Europa. Después de salir de los compromisos de negocios, nos disfrutamos esta ciudad al máximo.
(El Puerto malagueño y el Jardín de los Enamorados a la derecha)
(Nuestro cochero Domingo, amabilísimo y divertido este andaluz!)

(Nostalgia a las puertas del Museo Picasso: bellísimo por dentro)
MARBELLA:
Uno de los sitios preferidos por el jet set europeo ( y de otros continentes) para veranear . Aquí todo el que es rico y famoso tiene su espléndida villa (por más que rodamos no pudimos encontrar la de Antonio Banderas) .En primavera, muy solicitado por ingleses, holandeses y escandinavos. Estaba llena Marbella de nórdicos por todas partes. También nos tropezamos muchos estadounidenses que van exclusivamente a Marbella a jugar.... golf! La ciudad es más moderna que nada, grandes complejos hoteleros, construcciones de condominios carísimos y campos de golf por todas partes. Hasta en la sopa. Cómo se mueve el dinero allí! Cuando llegamos estaba prendido un escándalo por corrupción urbanística que envolvía a la alcaldesa y otros concejales. Las playas estuvieron medio vacías hasta que llegó la muchedumbre en el puente del Primero de Mayo. El Paseo Marítimo, un malecón larguísimo lleno de barcitos y restaurantes de todo tipo es la parada obligada. Al menos de noche. El sitio ideal para irse de marcha. Los restaurantes, algunos muy buenos (nos gustó uno italiano llamado La Gioconda) Las rumbas son hasta la mañana. Yo andaba entusiasmada con el bochinche hasta que el gringo me lanzó una mímica que no admitía réplica. En fin, un lugar más para la rumba que para el relax. A menos que usted posea una villa espectacular en las colinas con un extenso jardín privado. No hay de otra. La comida de la región es más o menos. De los restaurantes típicos que visitamos no salimos muy contentos. Acá como que manda más la comida internacional (se entiende, claro).
( El Paseo Marítimo y el Balneario de Marbella : solitarios a las 8 p.m. En tres horas será una locura)
GRANADA:
Otra perla en arquitectura e historia. Ciudad morisca hasta que los Reyes Católicos la ocuparon en 1492. Aquí nos montamos en un bus que hace el recorrido turístico porque ya no aguantábamos las piernas (y eso que alquilamos carro!). Sitios a visitar son la Catedral (muchos cantaores y artistas de calle en la plaza) , el Monasterio de la Cartuja, el Palacio Carlos V, el Parque García Lorca, el Palacio de La Madraza. Los que más me gustaron: la Casa Natal de García Lorca (donde el poeta fué asesinado por los falangistas); el Albaicín, un área muy vieja de la ciudad donde se puede apreciar mucho más la herencia de los moros y La Alhambra. Ésta última es una impresionante joya arquitectónica construida bajo el gobierno de los califas Ismail I, Yusuf I y Muhammad V, cuando la dinastía Nasrid reinaba en Granada. Tan codiciada es la visita por parte de los turistas que sin reservación previa es imposible acceder a ella. Desde alli una vista impresionante de toda la ciudad y de la Sierra Nevada, ésta última aún exhibiendo sus picos nevados y descansando de la intensa actividad invernal. No nos entregamos a los goces del paladar aquí ( unos bocadillos más o menos que mataron el hambre) así que no hay opinión acerca de la gastronomía de Granada.
(Calle del centro de Granada . Artesanías y trajes típicos por doquier)
(Un cantaó en plena ejecución de su arte en una puerta lateral de la Catedral de Granada)
CORDOBA:
Córdoba es bellísima. Tendría que hacer un post aparte sobre esta ciudad. En el siglo X fué la capital occidental del Imperio Islámico, rivalizando con Baghdad en riqueza y poder. La arquitectura morisca es espectacular y está muy bien conservada. La gente amable y atareada en arreglar los famosos patios de Córdoba para el Festival de Los Patios (el patio mejor decorado se lleva un codiciado premio). Este festival se lleva a cabo después de las fiestas de la Cruz de Mayo. También está la Feria de Mayo, a finales de este mes. O sea, todo Mayo es fiesta en Córdoba. Sitios a visitar son La Mezquita, el sector La Judería, el Palacio Alcazar, la Plaza de La Corredera, el Puente Romano y todas y cada una de las callecitas con sus patios espectaculares! La comida es muy buena, la mejor de nuestro itinerario (prueben el Salmorejo Cordobés y el Flamenquín en uno de los restaurancitos de La Judería). Fué acá donde más disfrutamos del baile flamenco y el espíritu andaluz en cuanto a música y baile. También se empeñó mi gringo en asistir a una corrida de toros pero llegamos tarde y se habían agotado las entradas (gracias a Dios!)
RONDA:
El pueblito del que me enamoré. Por qué? Tal vez por lo único, situado en lo alto de unas rocas desde donde se domina todo el paisaje alrededor. O tal vez por lo íntimo, a pesar del chorro de turistas. Por lo chiquitito , que se recorre uno en un santiamén y se vuelve a recorrer de tan bello que es. Por lo bien cuidado, limpio, pintadito. Sitios a visitar? Todos los rincones de este pueblo. La gente más amable que encontramos en Andalucía. Salimos con tres invitaciones a la Corrida Goyesca en Septiembre, donde los mejores toreros de España se dan cita en la Plaza de Toros de Ronda (una de las más viejas de España) vestidos con trajes de luces diseñados por Goya. El sueño de todo aspirante a matador es torear en Ronda. De acá vienen los Ordoñez , una dinastía importantísima de toreros. Debe ser tremendo espectáculo. No en balde ni Ernest Hemingway ni Orson Welles -entre muchas celebridades- no se pelaban estas corridas. Tan aficionados eran éstos dos a Ronda que parte de sus cenizas fueron lanzadas en una finca próxima al pueblo (esto me lo contó uno de los lugareños). La comida excelente, nos paramos a degustar más platos típicos de Andalucía en el restaurant Don Miguel, de donde se aprecia toda la magnifica estructura del Puente Nuevo, una joya de ingeniería del siglo XVIII. Recomendado un plato llamado Migas de los Pastores. Riquísimo.
A Ronda voy a volver, no quepa duda de ello.
(Ronda: Edificaciones enclavadas en una roca enorme. A la izquierda se vé parte del Puente Nuevo)
(Uno de los tantos negocios pintorescos de la región)GIBRALTAR:
Impresionante el peñón. Nos quedamos en La Línea, el lado español , disfrutando de la vista maravillosa de aquel pedazo de tierra enclavado en el mar. No pudimos entrar porque aún viajo con pasaporte venezolano y para los británicos somos esa clase de turista que necesitamos visa para entrar a su territorio. Evidentemente ni me molesté en tramitarla porque la ida a Gibraltar no estaba en nuestros planes previos. No más comentarios. Bueno, sí: el de un español de “este lado” que me dijo con un poquito de rencor : “No te pierdes de nada, guapa”.
(El Peñón de Gibraltar desde el malecón de La Línea)
LO MALO:
El no poder haber visitado Sevilla. Las colas en la autopista para entrar a la ciudad eran tan monumentales que cambiamos de rumbo y nos desviamos a Ronda. De ver tanto tráfico y escuchar en la radio acerca de la multitud enardecida en las casetas sevillanas de la Feria se nos aguó el guarapo. La verdad, no hubiéramos disfrutado entre una muchedumbre de tal magnitud. Otra vez será!
La mayoría se estaciona donde les da la gana, irrespetando cualquier norma. Te trancan el carro y ahí te mueres tocando corneta para que lo muevan. Es así en el resto de España? . Y encima no hay señalizaciones en las calles de la ciudad (las de las autopistas son excelentes) . Los letreritos de las calles se pierden bajo carteles de corridas de toros y cigarrillos. Gracias a Dios que soy preguntona porque aún estaríamos buscando la salida a la autopista. No confíe en los mapas. Algunos están peladísimos.
El ruido. Allá no andan con medias tintas. Poco le importa al vecino rumbero si son la tres de la mañana y usted está durmiendo. Tocan corneta, gritan, hacen la bulla que da miedo. Y si se queja, se expone a que lo llamen de todo. Los turistas británicos y de otros países no latinos sí fueron mucho más considerados.
Cómo fuman, carajo! Creo que en estos días me tragué el humo que no me había tragado en casi cuatro años que llevo sin fumar!! Extrañé muchísimo mi non smoking american town...
El viaje en avión: Richmond, Philly, Madrid, Málaga. Y viceversa. No importa donde me sienta, siempre me va a tocar un@ viejit@ atrás que golpea mi asiento durante todo el vuelo. En todos los vuelos. Y, pobrecito, cómo le va a reclamar usted? No ve que el/la pobre apenas puede mantenerse en pie? Conclusión: más de veinticuatro horas sin dormir y un humor de perro negro pata en el suelo.
La antipatía y el mal trato de todos y cada uno de los que nos atendieron por cualquier motivo en Barajas, el aeropuerto situado en Madrid. Incluído un polícia que casi me escupió al preguntarle por el autobús que iba al T4 del aeropuerto. Me C.. en sus M...s, partida de gilipollas!!!!
Los graffitis , la destrucción y la basura en algunos sitios históricos , principalmente en Málaga y Marbella. Me acordé del Castillo de Pampatar y me dió mucha tristeza tanta indolencia y dejadez.
Los precios para entrar a las Iglesias . Prefiero gastarme esos euros en comer rico!
Que no me dejaran tomar fotos en el Museo Picasso.
Las ganas de ir al baño cada hora, Dios mío!! Será que inventan un dispositivo/contenedor autolimpiante portátil para dejar de amargarle la vida al esposito con la continua buscadera de baños públicos??
No haberme podido quedar más tiempo en Ronda.
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