miércoles, marzo 22, 2006

Tuny y una linda chica

(juro por las cholas de Cristo que fué verídico y tuve que grabar la conversa para transcribirlo lo más exacto posible. Pido disculpas a los susceptibles por el lenguaje soez de la protagonista)


Ya avisada por mi amiga M sobre la última gracia de Petrica -quien ha sido su muchacha de servicio por quince años- me dispuse a llamar a su casa en horas de oficina, sabiendo de antemano que M no estaría y que la chica contestaría el aparato. Todo para escuchar el cuento de la propia boca de la protagonista. Cabe destacar que Petrica es una muchacha vivaz, bonita y medio cándida. Pero honesta a toda prueba.

Efectivamente, Petrica atendió el teléfono. Luego de los saludos de rigor y del “la señora M. no está” , le pregunté cómo le estaba yendo, esperando que no tuviera cosas urgentes que hacer y soltara la lengua para contarme su experiencia. No me equivoqué al suponer que aún estaría excitada y se dió con pasión a hablar del asunto.

P: “Usté leyó lo de Tuny aquí en Caracas?”

N: “Si, Petrica. Fué increíble, no?”

P: “Ufff....Le contó laj’ñora que yo fuí?”

N: (haciéndome la loca) “Noo! Cuéntame! Qué tal?”

P: (agarrando aire porque lo que viene es maratón) “Ay, ñora N, qué bochinche! Fué en la Bolíva, sabe? Yo me metí empujada por mi prima. Casi que no voy pero ella que ‘no, no, vamo’a dale’. Esa loca y el novio me zamparon dos guarapitas antes del chou pá’dame guáramo. A esa hora, imagínese! Y yo andaba tan sarataca que ni escuché altoparlante ni , me dí cuenta que estaba en pelota cuando uno que estaba detrás mío me pellizcó una nalga. Le reclamé al pasao ése, pero él y sus panas me cayeron encima. Que si iba a andar con esos pudores que me fuera para la...usté sabe. Lo dejé así y me fuí integrando a los otros. Al principio con pena. Coye, pero de tanto ver culos pelaos y tanto relajo me envalentoné. Ay, no, perdóneme la grosería...”

N: “No, no.... Cuéntame sin pelos en la lengua. Groserías si te dá la gana. Hazte idea que estás hablando con una amiga.”

P: “Okey, pero que quede entre usté y yo....okey? Bueno, sigo....yo me medio tapaba la totona, usté sabe, una no está acostumbrá, pero la prima me quitaba la mano de un vergajazo. En una de ésas otro tierrúo me jaló los pelos de ahí. Sí, qué tal? Qué rabia. Yo me hice la loca, el tipo andaba como drogao y no quería rollo. Pá'evitá vainas agarré a mi prima y el novio y nos rodamos más pá'lante que se veían más decentes. Las mujeres viéndole las pingas a los hombres y ellos viendo totonas. Pero sin meter mano. Uno me dijo que la mía parecía un coco seco. Ño'esumadre! Mi prima estaba feliz, enseñando sus tetas nuevas. El novio de ella casi se entrompa con uno ahí porque ique le estaba buceando a la jeva. Nojó, mi prima es fea parejo, jijiji...quién se la va a bucear? En eso estaban cuando uno de la organización nos dijo que dejáramos el peo o si no nos íbamos pá’fuera. Total que todo el mundo se quedó tranquilo. Eso sí, los hombres siempre haciéndose los pendejos y recostándole el tostón a una. Cuando una se volteaba a reclamar, se reían y le decían a una “ay, mija, entre esta apretujadera, tú crees que nadie te va a rozar?” . Otros tenían su pinga bien paraíta y se la sobaban sin ningún disimulo, usté sabe, mirándola a una como buscando fiesta. Yo me hacía la sueca. Y cuando medio reviraba me caían en cayapa. Ay, no, qué fastidio. A mi prima una cachapera le metió mano abajo, jijiji. Ésa sí armó su peo, vale. La tipa ique la empujaron y fué sin querer. Sí, Luis......Claro , también había mucha gente decente. Cero chalequeo. Bien serios. Otros estaban como drogaos. Y mucho pasao, ñora N, mucho pasao. ....Fué chimbo cuando nos mandaron a acostar al piso. Coye, sin nada ahí, vale. A sentarse en la calle a rin pelao, en esa suciedad. Asssco. Imagínese la de gérmenes que agarramos ese día. Me ando lavando con betadine, porsia. En eso dice una vieja gordísima que le estaba picando arrechamente la totona. Nos reímos hasta casi mearnos..... Pácata! Nos cayó otro seguridá a mandanos a callar otra vez. De ahí toítico el mundo pa'l piso. Yo que me echo en el suelo y me cae un gordo horroroso encima mío. Todo sudao.....assssco. Qué fastidio. Al menos no se tiró un peo en mi cara, como le pasó al novio de mi prima con una negra , jijiji.....ay no, lloramos de la risa. La negra ni pidió perdón, nojó.....los polícias muertos de risa y buceándose a todas las jevas....ay, no, ñora N, qué jodedera.....”

Yo me quedé esperando por quince minutos más algo referente al arte. Al artista. Nada. Petrica siguió en la misma tónica hasta que la corté – no sin antes averiguar que no tenía idea del trabajo de Tunick- y me despedí casi abruptamente. Peculiares sus impresiones de la experiencia. Las mismas, estoy segura, de otros. Ninguna alusión a la cultura, la comunión de los cuerpos, la belleza interna. Eso sí, mucho relajo, mucha jodedera, mucho buceo, mucho pasao.

El simple relato de una chica venezolana decente, común, normal, trabajadora, honesta y de ése domicilio. .....su experiencia con Tuny.

0 comentarios: