
Se fué Terri.
En medio de una guerra de dimes y diretes, del eterno espectáculo circense de los medios exprimiendo hasta los tuétanos la desgracia de una familia para vender la noticia, de miles de personas que vivieron en vilo esperando el fatal desenlace, de las infaltables preguntas sin respuestas: “Quién tiene la razón? Quien posee la verdad?”
Yo soy madre (aunque no parí) , y es díficil ser objetiva cuando un hijo está de por medio. Siempre, SIEMPRE prevalecerá el amor incondicional que le tenemos y le tendremos, así se haya ido de este mundo terrenal. No somos perfectos y como seres humanos de diversas ideologías y creencias, nos debatimos entre los conceptos ambiguos acerca de qué es lo correcto y lo que no. No puedo juzgar a sus padres, no puedo juzgar a Michael Schiavo. No soy poseedora de la verdad y nadie lo es. No puedo señalar qué hubiese sido lo indicado. Yo sólo puedo plasmar aquí desde mi humilde condición de madre lo que hubiese deseado para Terri, sin pretender coaccionar a mortal alguno a creer que hubiese sido lo lógico, lo moral, lo piadoso, lo mejor....
....hubiera deseado una muerte más rápida y piadosa, tal vez una inyección. Dejarla morir de inanición me pareció cruel...
....hubiera deseado que en el momento crucial de su adiós, hubiesen estado presentes sus padres, hermanos, esposo, todos en una comunión de amor, dejando los odios y las confrontaciones a un lado...
....hubiera deseado que no hubiesen convertido su tragedia en un circo mediático y absurdo....
....hubiera deseado que el poder de decidir sobre su vida y muerte hubiese estado en manos de sus padres, aquellos que jamás se separaron de su lado en esos quince años de atribulaciones y aunque el esposo merecía rehacer su vida, no creo que un “papel” fuese suficiente para otorgarle ese derecho.....
....hubiera deseado que en el momento crucial de su adiós, hubiesen estado presentes sus padres, hermanos, esposo, todos en una comunión de amor, dejando los odios y las confrontaciones a un lado...
....hubiera deseado que no hubiesen convertido su tragedia en un circo mediático y absurdo....
....hubiera deseado que el poder de decidir sobre su vida y muerte hubiese estado en manos de sus padres, aquellos que jamás se separaron de su lado en esos quince años de atribulaciones y aunque el esposo merecía rehacer su vida, no creo que un “papel” fuese suficiente para otorgarle ese derecho.....
De esta experiencia me quedan unas pálida satisfacción: el Presidente Bush NO puede hacer su voluntad y manejar Cortes Judiciales a su antojo en este país. Independientemente del trasfondo político que haya, es grato saber que los jueces no son marionetas en sus manos....
En fin lo hecho, hecho está. Y ahora Terri, por fin , DESCANSA EN PAZ.......
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